Este artículo es una reflexión acerca de los procesos de socialización y prácticas de consumo de Internet entre jóvenes universitarios desde una perspectiva socio-antropológica. El trabajo cualitativo de la autora argumenta que la sociabilidad on line no desplaza otras formas de socialización, sino que las complementa, además de que para el estudio de un medio como Internet, es necesario tener en cuenta el contexto en el que se usa, así como relación con otros medios. El trabajo de Winocur nos da cuenta de las prácticas más comúnes de Internet entre jóvenes universitarios y de las formas de apropiación de éstos.
Para el trabajo se partió de la idea de que la incorporación de un nuevo medio siempre es mediado por experiencias anteriores, nunca se sustituye, además de que Internet es visto como un artefacto cultural, que se consume y se reproduce en las rutinas y espacios comunes de los jóvenes dentro y fuera del hogar.
Los jóvenes lo que más consumen en Internet es información, programas y herramientas, buscadores como google y yahoo e información de gustos particulares de cine, música y televisión. En general, la red contiene todo lo que es relevante para los jóvenes y significativo de exhibir y compartir con otros. Ya no solo se comparte información sino experiencias de interacción social, competencias y habilidad para manipularla red.
Un elemento que destaca en el estudio es la simultaneidad, los jóvenes se desplazan entre las realidades virtual y y presencial con la naturalidad en la vida cotidiana y sobre este tema vale le pena revisar los textos de Marc Prensky respecto a las habilidades para realizar varias actividades a la vez de los que llama nativos digitales. Los textos están disponibles en:
El estudio de Winocur sugiere que el consumo de internet no reemplaza otros medios, más bien se integra a la vida cotidiana, reorganizando los tiempos de consumo y operando simultáneamente con otros medios.
Para los jóvenes, Internet es la ampliación de las posibilidades, la modificación de sentidos y formas de pertenencia. Todo lo que los jóvenes obtienen en red se capitaliza y valida fundamentalmente en el mundo de las relaciones persona a persona, en el mundo real. Los jóvenes se mueven en dos mundos de experiencia diferentes pero que no son vividos como antagónicos sino como continuos, convergentes y complementarios, sin debilitar, ni remplazar las formas de encuentro y de sociabilidad tradicionales. Los jóvenes en internet no tiene actividades paralelas sino que son experiencias resignificadas por otras formas de socialización y por el uso de otras tecnologías.