Hola a todos :)
Retomando nuestro blog, para la segunda parte del curso, iniciamos con la primera parte de “La Galaxia Gutenberg” de Marshall McLuhan. Y quisiera centrar mi opinión en un fragmento de la página 21, en la edición que tengo es al final del prefacio, cuando aprovecha el texto de Karl Popper para decir que “la abstracción o apertura de las sociedades es obra del alfabeto fonético y no de cualquier otra forma de escritura y tecnología”. Esto le da pie para hacer una distinción que me resultó muy interesante:
sociedades tribales – cerradas socialmente
sociedades modernas – abiertas socialmente
Después, cuando cita el texto de Carothers sobre la cultura, psiquiatría y el mundo escrito, la comparación entre las tribus africanas y la civilización occidental ayuda a complicar un poco el esquema de arriba:
sociedades tribales (analfabetas) – cerradas – mundo del oído (hiperestésico, caliente)
sociedades modernas (cultas) – abiertas – mundo de la vista (neutro, frío)
El gran salto, que McLuhan trata de sostener aquí, que implicó el uso escrito del lenguaje es algo en lo que jamás había reparado. Y lo que me llama más la atención es cómo esas funciones, según algunos documentales que he visto, se fueron relegando a una parte pequeña de nuestro cerebro, de donde vienen nuestras emociones: el sistema límbico.
A riesgo de desviarme un poco, o un mucho, esta distinción me conectó más a mi experiencia en el campo práctico de mi formación profesional (la producción en comunicación) y también a algo parecido a un proyecto de investigación que una, ahora, alumna del doctorado en la facultad presentó un año atrás y le rechazaron, je. Ambos, mi experiencia en producción y el proyecto de la compañera, sobre la importancia del sonido en la construcción de sentido en el espectador.
Me pareció muy interesante la descripción del contraste entre la cultura de las tribus africanas más basada en lo oral-auditivo y la cultura occidental-europea más basada en lo escrito-visual. Concuerdo con que quizá la educación de un europeo esté más apegada a lo visual-neutro-frío, y me pregunto qué pasa con los que fuimos educados en esta parte del mundo, y de aquí para abajo. Una reflexión interesante que a lo mejor podemos abordar en clase, a lo mejor no, je.
Siempre me ha llamado mucho la atención la producción de audio (desde que lo hice por primera vez en la computadora fue necesario que comenzara a utilizar lentes, ja) y el cuidado por los detalles para crear atmósferas que sin duda, para mí, cierran el proceso de la construcción de sentido en un producto audiovisual.
Probablemente eso que la gente de las tribus africanas vive tan a flor de piel, a los occidentales-europeos, u occidentalizados como nosotros, nos nazca de lo más profundo de nuestro sistema límbico, sin ser razonado.
Razonar estos procesos es algo importante cuando se trata de construir historias para contarlas audiovisualmente, pero como eso no lo hacemos mucho en estos cursos, entonces terminaré llamando de nuevo la atención sobre lo que trata de sostener McLuhan en esta parte del texto: la oralidad conforma relaciones sociales más cerradas, más cálidas, más pegadas, más comunitarias; la vista conforma relaciones sociales más distantes, más frías, más individuales, más pensadas.
Es el precio que debemos de pagar por ser hombres (individuos, sin distingo de género), por todo aumento de conocimiento, de racionalidad y de libertad, je, como dice McLuhan, que dijo Popper, en la página 22.
Nomás por no dejar, les paso unos experimentos sonoros que tienen por objetivo despertar en serio nuestro sistema límbico. Se llaman holofonías, si entienden bien inglés, la primera explica cómo funcionan. Si no, pueden leerlo aquí.
Si pueden escuchar con audífonos, mucho mejor, así disfrutarán la experiencia completa ;)
Holofonías:
La barbería virtual
Caja de cerillos
En este vínculo pueden encontrar más.
Nos vemos en clase, ¡saludos!