Updates from abtorres RSS
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12:22:16 pm on Noviembre 4, 2008 |
Hola compañeros.
Si la televisión guía al mundo es porque lo sigue, nos dice Bauman y esto me recuerda la eterna discusión que existe sobre si ciertas noticias desagradables deben ser transmitidas o bien, en aras de “no ensuciarnos la vida”, despúes del quinto muerto los medios tendrían que mirar para otro lado.
La incertidumbre y los miedos que generan las malas noticias son culpa de los mensajeros se dice con frecuencia; parece que los conductores de tv y radio disfrutan y se regodean en dar listas interminables de secuestros, funcionarios corruptos, motines carcelarios, abuso a menores, ajustes entre narcos, etc. etc.
Con una humilde mirada desde los medios podría decir que no, que para muchos periodistas (no todos) reportar el mundo, así como está, es muy pesado y deprime el ánimo, ello es así porque los periodistas no son de marte sino simples ciudadanos que viven en ese mundo, así como está.
Bauman, sin embargo, no es del todo complaciente con los referentes de la televisión, la acusa de tener un manejo de la información parecido al de un café (fuerte, caliente e instantáneo). La velocidad sin pausa y sin ideas la definen. El rating manda. Es absolutamente cierto, devastadoramente cierto, un mensaje desplaza a otro, las características del mensaje “ganador” están atadas a las exigencias del mercado; el mercado como fuente de legitimación.
Si les parece comentamos sobre esto y el resto del libro en clase.
Saludos.
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12:49:58 am on Octubre 22, 2008 |
Sí, me parece que Bauman promete. Me explico. resulta que encuentro en este autor un hombre de nuestro tiempo, un tipo provocador, pesimista, con la angustia a flor de piel, sobreviviente de “un mundo agotado” como él mismo lo llama; pero al mismo tiempo un sujeto que tiene una gran fé en la humanidad, en su reconciliación y en su reconocimiento a través de la diversidad.
Zygmunt nos dice que la modernidad nació bajo el signo del orden y con la idea de volver al mundo algo administrable, pero en este libro intenta justamente desarmar esa concepción y replantearse otras miradas hacia diversas experiencias humanas como la imaginación, la sociedad de consumo, la satisfacción, la felicidad etc. El mundo entonces, parece no estar tan desahuciado.
Me parece advertir en medio de esa “Sociedad Sitiada”, una serie de luces y posibilidades que se ven bien claras en medio de su propio caos.
¿Es la modernidad la concepción del mundo que puede hoy explicar los fenómenos de globalización, extraterritorialidad o biodiversidad que nos ha tocado vivir?, Bauman nos dice que no, pero también (y supongo que con mayor angustia) se pregunta si en un mundo de destinos individuales se puede seguir hablando de la sociedad y cómo a partir de las nuevas realidades, habría que reelaborar el concepto.
La sociedad esta sitiada dice el autor, y ya no hay más muros que levantar para ponerse a salvo.
Insisto, suena catastrofista, pero creo advertir en el fondo una reflexión sumamente esperanzadora. Quizá es la manera audaz en que el autor nos quiere mover del asiento para que reflexionemos un poco sobre el espacio-tiempo que nos tocó vivir.
PD. Sospecho que la clase de este miércoles será muy enriquecedora.
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11:58:03 pm on Octubre 7, 2008 |
Salpicada de un mundo de información, datos y referencias la lectura de la Utopía Planetaria de Mattelart agota por momentos porque seguir el hilo de lo que el autor nos plantea requiere de concentración total y también de un esfuerzo de imaginación importante.
Aproximarse al pensamiento de los llamados utopistas, algunos de los cuales resultaron sumamente visionarios en contrapartida de otros que casi deliraban resulta muy interesante, sobre todo si hacemos el esfuerzo de colocarnos en ese siglo XIX, que hoy parece tan lejano.
¿Cómo y cuándo se construyó la idea de lo global?; desde el centralismo francés y europeo, ¿cómo se vislumbraba el mundo del futuro cercano y sobre todo del futuro lejano?. Mattelart nos da ejes: El comercio, la religión, el papel de las máquinas y sobre todo, la necesidad de pensar diferente al mundo, la necesidad también de satisfacer a un mundo que cada vez era más grande, para lo cual se requería ya desde entonces de cruzar las fronteras.
Hasta ahora el capítulo que más he disfrutado de la Utopía de Mattelart es el siete.
Nunca me había puesto a pensar en lo importante que fue establecer el tema de la paz como una prioridad para arribar o anticipar un proyecto de comunidad de las naciones. La idea de que el destino del planeta está ineluctablemente ligado a la interdependencia de los individuos y de los países.
Citado por Mattelart, el poeta Victor Hugo describe la historia de la construcción de la unidad en Francia: “Un día llegará en que no habrá más campos de batalla que los mercados abriéndose al comercio, y las mentes abriéndose a las ideas, donde las balas de cañón y las bombas serán sustituidas por los votos, por el sufragio universal de los pueblos, por el venerable arbitraje de un gran senado soberano”.
Hoy paradójicamente no hay nada más global que la guerra, las guerras de otros nos afectan a todos y la llamada Sociedad de Naciones encarnada en la ONU es incapaz de poner a cada uno de sus miembros a salvo de la amenaza de agresión por parte de otros.
Paradojas que quizá los utopistas, aún los delirantes, quizá no advirtieron.
Saludos.
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09:34:30 pm on Septiembre 9, 2008 |
McLuhan nos plantea en la tercera parte del libro a la imprenta como la gran transformadora del diálogo y del discurso, es, -dice-la información empaquetada o el artículo transportable, una suerte de materia prima que configura no solamente relaciones de sentido sino también modelos.
En su opinión, la imprenta es la fase extrema de la cultura del alfabeto que destribaliza o descolectiviza al hombre y por ello la imprenta es la tecnología del individualismo.
Sí, gracias a la posibilidad de imprimir y por lo tanto reproducir la palabra, el conocimiento ha viajado y sobrevivido a sus creadores, pero por decirlo coloquialmente ha perdido glamour (era un riesgo inevitable). Dice McLuhan en referencia al padre Ong: “Los métodos de reproducción masiva utilizados para la fabricación de libros hicieron posible, y en realidad necesario, pensar en los libros más como cosas que como representación de las palabras al servicio de la comunicación”. Frecuentemente nos pasa eso.
¿Qué haríamos los comunicadores sin la imprenta?, sin duda la tendríamos mucho más difícil y nuestra tarea se limitaría a nuestro círculo cercano, pero es cierto también que a veces esa “información empaquetada” es vista más como una cosa, un mueble utilitario, que como real conocimiento. Sospecho que en el pasado a la palabra hablada no le pasaba eso (es imposible y ocioso volver al pasado), pero me pregunto ¿qué tanto la palabra impresa, por estar impresa, perdió su valor?.
Saludos.
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11:00:59 pm on Septiembre 2, 2008 |
Hola amigos.
De la nueva lectura de McLuhan, donde sigue abordando la cuestión de la oralidad, me atrapó bastante la idea que aborda en la página 124 sobre la lectura en voz alta como creadora de una sinestesia o interacción de los sentidos, y pensé que es cierto, que ya no leemos en voz alta (de hecho esta mal visto y si lo haces en público puedes pasar por loco), pero ciertamente la lectura en voz alta te potencia otros sentidos, y con una lectura en silencio es como si ahogaras la voz del autor y, a veces, la tuya también.
Dice McLuhan en Las confesiones de San Agustín, refiriendose a Ambrosio: “‘Pero cuando estaba leyendo, sus ojos se deslizaban sobre las páginas y su corazón buscaba el sentido, más su voz y su lengua estaban quedas”.
Sin duda la experiencia sensorial de leer en voz alta o para sí modifica (en mi opinión) la apropiación del texto. Eventualmente alguna literatura es más conveniente leerla en silencio (es menos cansado, te permite hacer una lectura más rápida -por oraciones, sin detenerte en cada palabra- etc)., pero leer en voz alta es escucharte a ti y al autor, detenerte más en lo que dice, hacer las pausas convenientes, sentir lo que estas leyendo. La puntuación, nos dice McLuhan, es para el oído.
Cuando era pequena, invariablemente leía en voz alta todos los días, con mi grupo escolar y sola, de hecho, aprendí a leer apenas entré a la escuela, no sé si eso sigue siendo una práctica en nuestra educación básica, pero sí sé que hoy los chicos leen peor que nunca, una lectura en voz alta en un salón los hace entrar en pánico de inmediato (no por el miedo escénico) sino porque saben que desconocen el uso fonético de los signos de puntuación, de interrogación y de admiración y quizá porque (en nuestro mundo de gadgets resuelve todo) casi no han escuchado el sonido de su propia voz.
Nos vemos en clase.
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06:52:47 pm on Mayo 27, 2008 |
En el último texto que analizaremos en clase se presenta una investigación que nos pone a reflexionar qué tanto la pantalla de Internet representa una competencia con la pantalla de la televisión. De entrada creo que es un gran asunto que ameritaría investigaciones y estudios sistematicos pues lo más interesante (al menos para mi) sería ver cómo se da este fenómeno en el tiempo.
Alrededor de las prácticas frente a la televisión hay muchos mitos y los estudios de recepción que se han hecho al respecto siempre dejan algunas dudas, como pudimos ver los alumnos de la maestra Carmen Millé en el texto de Ian Ang “Las guerras de la sala de estar”, donde las mediciones de audiencia podían eventualmente incluir al perro de la casa que iba pasando. En Internet las mediciones son mucho más certeras y de entrada habría que tomar en cuenta eso.
Se ha dicho mucho que con la televisión no hay exclusividad pues mientras ésta se encuentra prendida se pueden hacer muchas cosas y poner atención a otras tantas y que esa es una gran diferencia en relación a Internet que pareciera requerir de una atención total, pero algo se ha estudiado y lo hemos comentado en clase que mientras uno esta en Internet puede hacer -al menos- tres cosas (oír música, estar en el messenger y trabajar en un texto) y el propio texto de Winocur que leímos en clase apuntaba en los testimonios de sus alumnos a que algunos mientras hacían eso, estaban pendientes de la dinámica familiar de su casa.
No sé si hay una guerra real en las pantallas (por lo pronto sería una guerra muy desigual dada la brecha digital), lo que si veo es la fragmentación de la atención. Ciertamente ya hay otra pantalla que nos ocupa y es una pantalla que no tiene 10 canales sino millones de sitios y de posibilidades, entre las que se incluyen por cierto, los 10 canales de la otra pantalla.
Saludos.
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11:34:02 pm on Mayo 20, 2008 |
La muy interesante lectura de “Virtualidades Reales” de Francisco Yus me despertó la pregunta de si hacer comunidad es siempre algo voluntario, decidido o incluso a veces formamos parte de comunidades a las que no quisieramos pertenecer.
El autor explica en un pie de página que la etimología de la palabra se refiere a “comunicar” y a “común”, sin embargo no siempre en las comunidades hay comunicación, por lo menos no la más fluida y paradójicamente dentro de nuestra comunidad a veces tenemos muy poco en común; pienso en el caso de nuestros vecinos con los que sin duda vivimos en “comunidad” pero a los que no escogimos, a los que a veces no conocemos y sobre los que muchas veces tenemos prejuicios producto más de la ignorancia que del conocimiento. ¿Nuestros vecinos y nosotros somos una comunidad?, en teoría si pues compartimos un territorio o espacio físico, debemos por lo mismo tener intereses en común (el cuidado del medio ambiente, la prestación de servicios etc.) es probable que nuestras demandas sean similares, que nuestras familias se desarrollen en contextos parecidos, mal que bien tenemos que interactuar y sin embargo, ¿eso nos hace comunidad?.
Creo que la palabra clave, como escribió Cesar, es la pertenencia. En la medida en que las relaciones de una comunidad se rigen más por “el nivel de intimidad, la profundidad emocional, el compromiso moral, la cohesión social y la perduración en el tiempo,” en esa medida creo que sí hacemos comunidad, lo demás en mi opinión, incluido el aspecto territorial es casual y tiene una influencia en la comuniad pero no una influencia determinante.
Un punto interesante a discutir en nuestra clase sería si una comunidad es eso y punto o en el marco de las nuevas tecnologías le podemos poner el apellido de “virtual”.
Saludos.
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12:51:56 pm on Mayo 12, 2008 |
El texto que comentaremos este miércoles, me gustó particularmente porque tiene mucho que ver con mi tema, (los blogs como instrumentos de información noticiosa) de hecho uno de mis campos conceptuales aborda la utilización del espacio público como un lugar que esta siendo recuperado o del que ciertas personas se están reapropiando a través de las nuevas tecnologías.
La distinción que se hace en el texto sobre espacio y esfera, es digna de atención y -en mi caso- de mayor exploración, pues ciertamente por sus características las herramientas que se colocan en Internet pasan en automático a ser públicas y de dominio para quien sabe navegar, pero ciertamente formar parte de la Opinión Pública ya es otra cosa.
De hecho la definición misma de OP sigue siendo un concepto difuso. Para algunos es la opinión de la gente como la sumatoria de lo que los individuos que conforman una población opinan, para otros es la opinión de unos pocos, para otros más es aquella que se emite desde los medios masivos de comunicación y algunos más creen que se trata de los espacios donde se forman las opiniones de los ciudadanos; así las cosas entrar realmente a esos espacios donde se discute “la cosa” pública y lograr como dice el texto, formar una “estructura intermediaria entre el sistema político, los sectores privados” y el llamado mundo de la vida, son palabras mayores.
Un poco la apuesta de mi investigación es proponer que sí, que efectivamente a través de los blogs noticiosos la gente que los crea o los usa pretende acercarse a esta Esfera Pública y que es, quizá una forma modesta de hacerlo, pero a final de cuentas una opción que el soporte Internet nos da y que sería un desperdicio no aprovechar.
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07:51:28 pm on Abril 28, 2008 |
Hola
Sin duda me pareció muy valioso el trabajo de la Dra. Winocur y no pude dejar de reparar en su formación de Antropóloga al momento de hacer esta investigación entre los jóvenes. Destacaría varias cosas que llamaron mi atención. 1) La cuestión de que los jóvenes entrevistados parecen haber llegado algo tarde a su primer encuentro con la computadora si los comparamos con los de este 2008, donde los chiquitos de primaria (de escuelas de paga) ya saben incluso hacer presentaciones en power point y se manejan la paquetería de cualquier programa como si hubieran nacido con ella; aquí sin duda queda claro el papel fundamentalísimo de la escuela en el acercamiento con provecho a la computadora. 2) La tecnología da miedo. Ya lo había comentado en clase, pero es un hecho consumado; estos comentarios de los padres en el sentido de las posibilidades terribles de la computadora (pornografía, pérdida de tiempo, videojuegos etc) son sin duda parte de lo que los postmodernistas definen como la incertidumbre propia de nuestra época. 3) Siempre se ha dicho de las mujeres que somos multitareas, pero hoy el Internet ha hecho posible que esta característica se extienda a todos, pues como se vio en la investigación de la Dra. Winocur, al tiempo que se tiene en varias tareas la computadora, se hacen otras cosas físicas y presenciales de carácter doméstico, lo que rompe con la idea de que a diferencia de la televisión ( que la podíamos dejar prendida y hacer otras cosas) el Internet requería de nuestra atención exclusiva, parece ser que esto no es cierto y podemos hacer varias cosas dentro y fuera de la máquina; lo que representa un gran reto para los publicistas en el marco de la Economía de la Atención.
Finalmente me pareció que algunas de las preguntas de investigación que se plantean en dos o tres trabajos de Maestría parecieran estar contestadas -aunque sea en forma parcial- con el trabajo de la Dra. Winocur, pues deja claramente establecido lo que ya hemos comentado muchas veces en clase, que “la virtualidad” de Internet no desplaza en forma alguna a la vida real y cotidiana sino por el contrario ambas se enriquecen.
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09:32:20 pm on Abril 8, 2008 |
Los dos artículos de esta clase están muy interesantes.
El de Otaola me gustó mucho al principio y por el tema de mi investigación me sentí identificada con algunos de los planteamientos hasta que al autor le entró el pánico. De una forma muy optimista planteaba las bondades de los nuevos medios y luego comenzó a ofrecernos ideas como: “las nuevas tecnologías abren caminos peligrosos ya que podrían servir como nuevas herramientas para una propaganda, manipulación y desinformación más eficaces” o “el uso que puede tener esta tecnología al servicio del poder y del dinero es estremecedor”, y qué me dicen de “qué pasa si a través del correo electrónico, los SMS, la mensajería instantánea o en ciertos portales se envían estímulos para detonar ciertos comportamientos en nosotros?”. ¿El modelo hipodérmico reloaded?.
Creo que debemos fijarnos en un justo medio y no ser tan optimistas con la “democratización” prometida de los nuevos medios ni tan sensacionalistas con la falsa, falsísima idea de que “existe el riesgo de generar multitudes manipuladas por intereses no ciudadanos”.