Nuevos Medios de Comunicación, Culturas y Procesos Globales

Updates from Jorge Noricumbo RSS

  • 10:50:35 pm on Octubre 21, 2008 | 1 | # |

    (A propósito de “Sociedad Sitiada”, de Zygmunt Bauman, FCE, 2004)

    Ya había leído varias cosas del buen Zygmunt y no puedo más que confesar mi admiración por su “pluma exquisita”, como él mismo afirma de la de Aristóteles. Esa cadencia en el relato de su visión de las cosas atrapa y envuelve, y en este caso, a veces, aterroriza. De las lecturas que hemos hecho en este semestre es la primera que he podido leer de una sentada. Me ha resultado apasionante y agradezco a quien deba agradecer que me haya tocado comenzar su exposición, porque así estuve obligado a leer y releer al menos la primera parte del libro.

    Llamaron mi atención varias cosas, de las que obviamente hablaremos mañana. Por ahora sólo quiero rescatar una parte del final de la larguísima introducción al libro, que está conectada con la última parte de la entrevista que María Elena nos vinculó y que tiene que ver con la esperanza. Con la esperanza del pesimista de Bauman.

    Ana, nuestra compañera, al final de la clase anterior comentaba que había iniciado una hojeada del libro y le había resultado descorazonadora. “Sin un lugar para dónde hacerse” es más o menos la sensación que percibí de su comentario. Y efectivamente es más o menos lo que se siente al avanzar en la lectura. Pero en esa parte de la introducción, que no quiero dejar escapar, el buen Zygmunt hace la siguiente afirmación:

    En este mundo globalizado que nos ha tocado, vivimos más cerca que nunca el uno del otro. Compartimos más aspectos de nuestras vidas que nunca. Más que nunca, hoy tenemos la oportunidad de aprender y saber más acerca de las costumbres y las preferencias de cada uno. Y como nuestras armas se vuelven cada vez más mortíferas, y ya han alcanzado la capacidad de destruir el mismo planeta, junto con los hogares de quienes inventan, comercializan y hacen uso de esas armas, hay más razones que nunca para que todo el mundo ponga el diálogo por sobre la lucha. Aprovechemos esta posibilidad única; tengo la esperanza de que después de mucho probar y equivocarnos la aprovecharemos, una vez que finalmente hayamos comprendido, o nos veamos forzados a comprender, por el efecto búmeran de nuestra propia ignorancia, que no hay sustituto aceptable para el diálogo (p. 26).

    No hay más que escribir. Al menos por ahora.
    Nos vemos en clase :)

     
  • 12:12:39 pm on Septiembre 17, 2008 | 1 | # |

    Pues habiendo terminado bien contento el gran texto/museo de McLuhan me quedo con ganas de seguirlo leyendo, cosa que haré en un futuro no muy lejano. También les dejo tres videos, dos de ellos muy divertidos y los tres harto interesantes.

    El primero es el que les había comentado en una clase anterior. La primera entrega, o reporte de investigación, que Michael Wesch hizo sobre la etnografía que, él y un grupo de estudiantes, realizaron de YouTube. En la clase me quedé con ganas de subrayar la importancia que estudios exploratorio-descriptivos (fenomenológicos), como éste, toman con la posibilidad de que un McLuhan del S. XXV (ojo, dice ¡veinticinco!) estudie lo que pasaba al principio de estas nuevas tecnologías (todas las del futuramente famosísimo siglo XX).

    Va:

    Los otros dos son de un programa que recientemente un muy buen amigo me recomendó: Muchachada Nui, de la cadena española TVE-2.

    Primero una sátira de lo que puede significar un día sin acceso a Internet para la nueva generación, je. ¡Buenísimo!

    Va:

    El segundo es igualmente una sátira de lo que está significando para la gente común el “apagón analógico” y la transición digital en España. También es buenísimo, je.

    Va:

    Bueno, eso es todo. Nos vemos la próxima clase, ahora con Mattelart :)

     
  • 11:15:03 pm on Septiembre 2, 2008 | 1 | # |

    Híjole, es fascinante la lectura de este libro. Es como un museo, o una máquina del tiempo. Las descripciones de esta envergadura siempre me han dejado atónito.

    Son muchos los pensamientos que me incita este lento, y a tiempos circular, recorrido por todo aquello que sucedía, y fue cambiando, a partir de la reproducción de textos con tipos móviles. Recordé y repensé muchas cosas. Como cuando uno hace yoga y toma conciencia de partes de su cuerpo que no sabía que existían.

    Pensé en mi niñez en el colegio donde estudié la primaria y la secundaria. Era una asociación civil que antes fue religiosa, creo que de una congregación de frailes franciscanos. En todas las clases había dictado. En la primaria, después de un año previo de enseñanza del inglés había una rigurosa formación caligráfica y el cuaderno de apuntes era una parte importante de la evaluación y posible calificación. Jamás lo había relacionado con el modelo educativo de antaño, y su necesidad de repetición.

    Las reglas ortográficas no se aprendían, o al menos no se ponía interés en su enseñanza, o no lo recuerdo. Más bien, recuerdo cómo me esmeraba en la alineación de las columnas que formaban las cinco palabras que repetía cuatro veces para cumplir 20 reproducciones de la misma palabra escrita “correctamente”. Quedaban planas visual-estéticamente muy bonitas. Y algo se me quedó de memoria con algunas palabras. Pero no fue sino hasta que entendí la existencia de las reglas ortográficas, sobre todo las de acentuación, y entré de lleno al universo visual de la escritura y su canon, que mi ortografía no es tan mala :)

    Pensé también en mi proceso lento de lectura. Un día mi amigo Fabián, a quien conocí el último año de la preparatoria y recuerdo por ser un gran fiestero y filósofo, me contó sobre unos cursos de lectura rápida que estaba tomando y trató de enseñarme la técnica. Por más que me esforcé no entendí cómo era posible pasar de leer sólo la mitad superior de las palabras a leer párrafos en diagonal, comprender su sentido y retenerlo. Varios años después una maestra rusa exiliada en la uam-xochimilco insiste en que es posible. Sigo sin entenderlo.

    Me gusta leerme en voz alta, sobre todo cuando el texto está escrito en inglés. Por eso me gusta más hacerlo en mi casa que en la biblioteca. Encuentro que me concentro más y parece que entablo un diálogo con el autor. No sé si en Canadá esté mal visto leer así, por lo que dice el buen Marshall por ahí de la página 124 (aprox.), pero aunque resulte un proceso más lento, lo prefiero.

    Luego pensé en muchos de mis maestros y su forma de enseñar. También en mis pininos como docente. Recuerdo cómo un día un amigo me explicó la manera de enseñar de un monje budista. Y se parece a lo que Santo Tomás de Aquino explica sobre Sócrates, Cristo y Pitágoras. “Es muy propio que Cristo, el más excelente de los maestros, adoptara aquella forma de enseñar por la que su doctrina quedase impresa en los corazones de sus oyentes” (p.145, o por ahí en otras ediciones).

    Y ya para no hacer el cuento más largo, al mismo tiempo que me sorprendió la poca importancia que tenían los autores de los textos y su “propiedad intelectual”, quedé fascinado con el relato sobre la forma de trabajo de nuestros ancestros académicos. Pensar que el profesor universitario dictaba el libro que revisaban y cada estudiante hacía una copia, que después iba a parar a las bibliotecas, me hizo reflexionar muchas cosas que aún estoy conectando con nuestra práctica académica “pos”moderna.

    Para finalizar dos preguntas:

    1) Si la reproducción de textos con tipos móviles cambió tantas cosas, ¿qué lugar tiene la reproducción fotostática?

    2) ¿Podríamos pensar en una “Galaxia Xerox” como la segunda parte del libro de McLuhan, aunque sepamos que segundas partes nunca superan a las primeras?

    Nos vemos mañana, ¡saludos!

     
  • 12:10:54 am on Agosto 27, 2008 | 1 | # |

    Hola a todos :)

    Retomando nuestro blog, para la segunda parte del curso, iniciamos con la primera parte de “La Galaxia Gutenberg” de Marshall McLuhan. Y quisiera centrar mi opinión en un fragmento de la página 21, en la edición que tengo es al final del prefacio, cuando aprovecha el texto de Karl Popper para decir que “la abstracción o apertura de las sociedades es obra del alfabeto fonético y no de cualquier otra forma de escritura y tecnología”. Esto le da pie para hacer una distinción que me resultó muy interesante:

    sociedades tribales – cerradas socialmente
    sociedades modernas – abiertas socialmente

    Después, cuando cita el texto de Carothers sobre la cultura, psiquiatría y el mundo escrito, la comparación entre las tribus africanas y la civilización occidental ayuda a complicar un poco el esquema de arriba:

    sociedades tribales (analfabetas) – cerradas – mundo del oído (hiperestésico, caliente)

    sociedades modernas (cultas) – abiertas – mundo de la vista (neutro, frío)

    El gran salto, que McLuhan trata de sostener aquí, que implicó el uso escrito del lenguaje es algo en lo que jamás había reparado. Y lo que me llama más la atención es cómo esas funciones, según algunos documentales que he visto, se fueron relegando a una parte pequeña de nuestro cerebro, de donde vienen nuestras emociones: el sistema límbico.

    A riesgo de desviarme un poco, o un mucho, esta distinción me conectó más a mi experiencia en el campo práctico de mi formación profesional (la producción en comunicación) y también a algo parecido a un proyecto de investigación que una, ahora, alumna del doctorado en la facultad presentó un año atrás y le rechazaron, je. Ambos, mi experiencia en producción y el proyecto de la compañera, sobre la importancia del sonido en la construcción de sentido en el espectador.

    Me pareció muy interesante la descripción del contraste entre la cultura de las tribus africanas más basada en lo oral-auditivo y la cultura occidental-europea más basada en lo escrito-visual. Concuerdo con que quizá la educación de un europeo esté más apegada a lo visual-neutro-frío, y me pregunto qué pasa con los que fuimos educados en esta parte del mundo, y de aquí para abajo. Una reflexión interesante que a lo mejor podemos abordar en clase, a lo mejor no, je.

    Siempre me ha llamado mucho la atención la producción de audio (desde que lo hice por primera vez en la computadora fue necesario que comenzara a utilizar lentes, ja) y el cuidado por los detalles para crear atmósferas que sin duda, para mí, cierran el proceso de la construcción de sentido en un producto audiovisual.

    Probablemente eso que la gente de las tribus africanas vive tan a flor de piel, a los occidentales-europeos, u occidentalizados como nosotros, nos nazca de lo más profundo de nuestro sistema límbico, sin ser razonado.

    Razonar estos procesos es algo importante cuando se trata de construir historias para contarlas audiovisualmente, pero como eso no lo hacemos mucho en estos cursos, entonces terminaré llamando de nuevo la atención sobre lo que trata de sostener McLuhan en esta parte del texto: la oralidad conforma relaciones sociales más cerradas, más cálidas, más pegadas, más comunitarias; la vista conforma relaciones sociales más distantes, más frías, más individuales, más pensadas.

    Es el precio que debemos de pagar por ser hombres (individuos, sin distingo de género), por todo aumento de conocimiento, de racionalidad y de libertad, je, como dice McLuhan, que dijo Popper, en la página 22.

    Nomás por no dejar, les paso unos experimentos sonoros que tienen por objetivo despertar en serio nuestro sistema límbico. Se llaman holofonías, si entienden bien inglés, la primera explica cómo funcionan. Si no, pueden leerlo aquí.

    Si pueden escuchar con audífonos, mucho mejor, así disfrutarán la experiencia completa ;)

    Holofonías:

    La barbería virtual

    Caja de cerillos

    En este vínculo pueden encontrar más.

    Nos vemos en clase, ¡saludos!

     
  • 02:52:24 am on Junio 3, 2008 | 1 | # |

    Sí, pues sí.. Terminó el curso, probablemente continuará en agosto, así como la vida de este blog. Quizá publiquemos esporádicamente una que otra invitación a algo, o una recomendación. Pero mucha actividad a lo mejor no habrá.

    Bueno, saludos a todos los que, perdidos, encontraron nuestra huella por aquí :)

     
  • 03:58:46 pm on Mayo 19, 2008 | 1 | # |

    Como bien saben el próximo miércoles nos toca discutir buena parte del libro: “Virtualidades reales, nuevas formas de comunidad en la era de Internet” de Francisco Yus. Les dejo un vínculo a algunos de sus datos curriculares.

    Y bueno, como les dije en alguna de las clases pasadas, les dejo la transcripción de una parte de la introducción que no se incluyó en las copias que les hice llegar. Está en PDF, porque son dos cuartillas y si quieren imprimirla les resultará más fácil. Se trata de la historia de Juan que, además de que el propio autor mencióna un par de veces en el resto del libro, me parece un buen aperitivo:

    Archivo: Historia de Juan (PDF)

    Respecto a la exposición les adelanto que trataré de hacerla lo más resumida posible para dar paso a la discusión, que creo será bastante rica debido a que la hemos tocado ya en varios de los temas anteriores. Por mi parte debo decir que, a pesar de ser un texto rico en descripciones de varios “estados del arte” en torno al tema expresado en el título, me parece que el análisis hecho por Francisco parte de un supuesto débil al centrar la discusión entre realidad y virtualidad sólo en el hecho de compartir, o no, un mismo espacio físico/geográfico. Ya Raúl ubica en este punto un “falso dilema”. No sé si compartamos puntos de vista, pero puedo decir que en lo que respecta a la definición de lo que es, o no, una comunidad, la discusión entre lo real y lo virtual va más allá del desapego de una ubicación geográfica compartida.

    Bueno, ya lo discutiremos más y mejor en clase.

    Nos vemos el miércoles :)

     
  • 07:30:50 pm on Mayo 14, 2008 | 2 | # |

    Les dejo unas fotitos de la sesión de hoy :)

     
  • 11:56:30 am on Mayo 13, 2008 | 3 | # |

    La tesis que nuestro profe, Raúl Trejo Delarbre, propone en este texto no es complicada y se expone en el título del mismo: “Internet como expresión y extensión del espacio público”. Después de la debida distinción entre espacio público y esfera pública, además del repaso de algunas características de Internet; al final dificilmente podemos no estar de acuerdo con él (con Raúl):

    “Todos esos espacios, recursos y nuevas costumbres en la comunicación persona a persona pero, además entre los individuos y las audiencias de masas, están remodelando al espacio público y, en menor pero ya constatable medida, comienzan a redefinir también a la esfera pública. Ni uno, ni otra, podrían entenderse ni desenvolverse hoy en día sin la existencia de Internet.”

    Claramente Internet, así argumentado, puede entenderse como una expresión o extensión del espacio público. No es difícil entender que la gente socializa, intercambia, se comunica, se enamora y desenamora, entre otras cosas, a través de, o en (no sé cuál sea más adecuado), la red. Pero, respecto a lo dicho por Raúl, queda todavía la duda en torno a la esfera pública. En el texto dice que “en menor pero ya constatable medida” comienza también a redefinirse. Aunque contrastado con lo dicho por Víctor (estudiante de psicología, 25 años, entrevistado por Rosalía Winocur (1), revisado la sesión anterior): “[...] veo muy difícil que haya un impulso a la democracia y a la participación social [...] yo creo que por muchos años va a seguir la vía directa, persona a persona, gente que mueva a las masas para que haya esa participación”; las cosas ya no se ven tan claras.

    Ya lo hemos comentado en otras sesiones, con otras lecturas, y sigo pensando que si ha de haber un cambio mayor al que ya se ha dado con Internet, si ha de servir a fines “más altos”, si ha de generar y fortalecer espacios donde la discusión enriquezca la esfera pública, será, si acaso, de forma gradual, paulatina. De cualquier manera prefiero seguir pensando como pienso y tomo decisiones en otros temas que poco, o mucho, tienen que ver con Internet: el mejor remedio para la desilusión es no ilusionarse.

    Habrá que ver, je.
    Nos vemos en clase :)

    (1) “Internet en la vida cotidiana de los jóvenes”, referencia completa en el Programa del curso.

     
  • 11:25:08 am on Mayo 1, 2008 | 1 | # |

    Aquí les dejo un vínculo al post de Raúl donde está el texto que revisaremos el 14 de mayo.

    Saludos :)

     
  • 02:00:45 pm on Abril 29, 2008 | 1 | # |

    En efecto, el texto de Rosalía Winocur, como bien comenta Ana, parece resolver varias de nuestras preguntas de investigación, al menos parcialmente. Al leerlo no podía sino asentir con la cabeza y sentirme identificado con los jóvenes entrevistados porque, si en el 2003 tenían 22 ó 23 años, pertenezco a la misma generación y mis procesos de acceso, uso y apropiación son similares a los que Rosalía describe.

    Viéndome un poco desde afuera (obviamente sólo intentándolo), y quizá con los ojos, la mirada, que Rosalía o probablemente Raúl (Trejo Delarbre, nuestro profe) pudieran tener, creo que sería bastante interesante observar cómo, en un intento de construcción académica, uno de estos jóvenes comienza a indagar sobre su propio proceso con esta tecnología y ensayar propuestas, construir algo. Pensándolo así, me resulta casi hasta natural la primera inquietud de investigación que propuse para entrar a esta maestría y que más o menos ha ido tomando forma descartando y/o sumando algunas partes en el camino.

    Mi primer propuesta de investigación fue ésta: Gestión y utilización de comunidades virtuales como apoyo en los procesos de enseñanza-aprendizaje presenciales en la universidad.

    Leyendo a Rosalía, no puedo más que volverme a enamorar de ese tema y dejar un poco de lado la discusión teórico-conceptual en la que me había enfrascado tratando de justificar por qué la presencia física resulta imprescindible en la construcción de algo parecido a una comunidad (en línea), explorando cómo se construye la confianza interpersonal y cosas así. Aunque lo que he descubierto, hasta el momento, reflexionando sobre el concepto conjunto “comunidad virtual”, aunado al proceso de construcción de la confianza interpersonal, me ha dejado claras muchas cosas, entre ellas una propuesta que para el 21 de mayo que me toca volver a exponer quizá les presentaré; creo que sí debo concentrarme, ahora que Rosalía ofrece pruebas empíricas de lo mismo que estaba pensando, en la utilización de Internet en el campo educativo.

    Quisiera resaltar una cita que Rosalía trae a colación casi colateralmente. Creo que para decir lo que quería pudo hasta no haberla utilizado, pero agradezco mucho que lo hiciera porque resultó casi una epifanía para mí, je. Es sólo una parte. Es de Cabrera Paz y está en la página 558:

    “Pensar el sentido de Internet en la escuela pasa primero por pensar el sentido mismo de la escuela. La cultura escolar, sus códigos y representaciones, no ocupan el lugar más importante en el espacio simbólico en el que se mueven los jóvenes.”

    Sintiendo esto, es decir, habiéndolo vivido en carne propia fue como decidí construir el proyecto de investigación con el que entré acá. Ya trabajando como administrativo en la UAM, en la coordinación de la carrera que estudié, como asistente del coordinador, mantenía contacto con la mayor parte de los jóvenes que en ese momento se encontraban estudiando alguno de los trimestres de la licenciatura. Conviviendo con ellos comencé a intuir que probablemente esta desconexión que señala Cabrera Paz, y que no hace falta mucho para darse cuenta de que existe, podría resolverse al menos en parte utilizando Internet. Así, en el más utópico de mis sueños, la escuela/universidad extendida en el ciberespacio, podría tener un mayor efecto, una mayor calidad, en el aprendizaje que los jóvenes actualmente hacemos dentro o fuera de ella.

    Mis primeros pensamientos giraron en torno a la construcción técnica de un entorno virtual que constituyera una extensión del campus universitario. Un lugar en donde los estudiantes pudieran continuar lo que sucede en la universidad desde sus casas, donde los profesores estuvieran al alcance de un click o donde se extendieran las discusiones realizadas en clase. Todo esto, y más, no como sustituto de lo que ya sucede en la universidad, sino como complemento. Un complemento que permitiría, quizá, la utopía.

    En fin, no es momento ni lugar para volver a escribir mi proyecto de investigación así que sólo señalé lo que más llamó mi atención del texto y termino diciendo: si para los jóvenes universitarios Internet ya es un complemento o potenciador de todas (o algunas de) las esferas de su vida, lo que prima, lo que hace más falta, al menos desde mi punto de vista, es vincular/encausar, todo eso que ya sucede con una guía de aprendizaje más conectada con lo que los jóvenes hacen y que provenga de las escuelas o universidades. Quizá haga falta capacitación para los profesores actuales, quizá haga falta también mucha infraestructura, lo que creo desde hace varios años ya es que el gran cambio se irá dando paulatinamente en la medida en la que los relevos generacionales tengan lugar y, en este campo específico, entre profesores vaya permeando la idea de que utilizar estas chunches no es cosa del demonio ni nada parecido.

    Bueno, un saludo a todos, nos vemos en clase.

     
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